Cómo reclamar un despido: Los pasos que debes seguir

Reclamar un despido

Perder un empleo es una de las situaciones que más incertidumbre genera. A la preocupación por el futuro se suman las dudas jurídicas: ¿puedo reclamar un despido?, ¿tengo derecho a una indemnización?, ¿qué ocurre si la empresa no tenía motivos para despedirme?

La realidad es que muchas personas renuncian a ejercer sus derechos porque creen que la decisión de la empresa es definitiva. Otras, simplemente, dejan pasar el tiempo pensando que ya buscarán asesoramiento más adelante. Sin embargo, cuando hablamos de reclamar un despido, actuar con rapidez es tan importante como conocer la ley.

En España, ningún empresario puede extinguir un contrato de trabajo sin someterse a las normas establecidas en el Estatuto de los Trabajadores. Si el despido no está suficientemente justificado o no se han respetado los requisitos legales, el trabajador tiene derecho a impugnarlo ante los Juzgados de lo Social.

En este artículo te explicamos cómo reclamar un despido, cuál es el plazo legal y qué debes hacer desde el primer momento para proteger tus derechos.

¿Qué significa reclamar un despido?

Reclamar un despido consiste en solicitar que un juez revise la decisión adoptada por la empresa para determinar si se ajusta a la legalidad. Aunque muchas personas utilizan expresiones como “denunciar a la empresa” o “recurrir el despido”, jurídicamente hablamos de impugnar un despido mediante el procedimiento previsto en la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social.

El objetivo no siempre es obtener una indemnización. Dependiendo de las circunstancias, el trabajador puede solicitar que el despido sea declarado:

  • Procedente.
  • Improcedente.
  • Nulo.

Cada una de estas calificaciones tiene consecuencias diferentes tanto para la empresa como para el trabajador.

¿Quién puede reclamar un despido?

Puede reclamar un despido cualquier trabajador por cuenta ajena que considere que la empresa ha extinguido su contrato vulnerando la legislación laboral. No importa si se trata de:

  • Un despido disciplinario.
  • Un despido objetivo.
  • Un despido colectivo.
  • Un despido durante una situación de incapacidad temporal.
  • Un despido relacionado con el ejercicio de derechos laborales.
  • Cualquier otra decisión empresarial que suponga la extinción del contrato.

Cada supuesto requiere un estudio individual, ya que no todos los despidos presentan las mismas características.

¿Cuál es el plazo para reclamar un despido?

Esta es, probablemente, la cuestión más importante. El plazo para reclamar un despido es de 20 días hábiles, contados desde el día siguiente a aquel en que el despido produce efectos.

Es un plazo de caducidad, lo que significa que, si finaliza sin haber iniciado el procedimiento correspondiente, el trabajador pierde la posibilidad de impugnar judicialmente el despido. En el cómputo:

  • No cuentan los sábados.
  • No cuentan los domingos.
  • No cuentan los festivos.
  • El mes de agosto también computa.

Este último aspecto suele sorprender a muchos trabajadores, ya que existe la falsa creencia de que las vacaciones paralizan todos los procedimientos laborales.

Primer paso: conservar toda la documentación

Si has decidido reclamar un despido, lo primero es reunir toda la documentación relacionada con tu relación laboral. Es recomendable conservar:

  • La carta de despido.
  • El contrato de trabajo.
  • Las nóminas.
  • El convenio colectivo aplicable.
  • Correos electrónicos.
  • Mensajes relacionados con el conflicto.
  • Comunicaciones internas de la empresa.
  • Cualquier documento que pueda resultar útil durante el procedimiento.

Muchas reclamaciones se fortalecen gracias a documentos que el trabajador inicialmente no consideraba importantes.

Analizar la carta de despido

Uno de los errores más habituales consiste en leer la carta de despido únicamente para conocer la causa alegada por la empresa. Sin embargo, ese documento tiene una enorme relevancia jurídica. La empresa debe explicar de forma suficientemente clara:

  • Los hechos imputados.
  • La fecha de efectos.
  • La causa legal utilizada para extinguir el contrato.

Cuando la carta contiene hechos ambiguos, genéricos o insuficientemente concretos, pueden surgir importantes problemas de defensa para la empresa durante el juicio. Por eso, antes de decidir si conviene reclamar un despido, resulta imprescindible realizar un análisis jurídico completo de la comunicación recibida.

Presentar la papeleta de conciliación

Antes de acudir al Juzgado de lo Social, la legislación exige, con carácter general, presentar una papeleta de conciliación. Este trámite pretende favorecer un acuerdo entre empresa y trabajador sin necesidad de celebrar un juicio.

Aunque muchas conciliaciones finalizan sin acuerdo, su presentación tiene otra consecuencia muy importante: suspende temporalmente el plazo de caducidad, en los términos previstos por la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social. Por ello, no conviene esperar hasta los últimos días para iniciar el procedimiento.

La demanda judicial

Si la conciliación no finaliza con acuerdo, el siguiente paso consiste en presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social.

Durante el procedimiento judicial, el juez analizará toda la prueba aportada por ambas partes para determinar si la empresa actuó conforme a Derecho. No basta con que el empresario afirme que existía una causa de despido. Será necesario acreditarla mediante pruebas suficientes. Precisamente por ese motivo muchos despidos terminan siendo declarados improcedentes.

¿Qué ocurre si el trabajador gana?

Las consecuencias dependerán de la calificación que realice el juez.

  • Si el despido es improcedente. La empresa deberá optar, con carácter general, entre readmitir al trabajador o abonarle la indemnización legal correspondiente.
  • Si el despido es nulo. La empresa estará obligada a readmitir al trabajador y abonarle los salarios dejados de percibir, además de restablecer plenamente sus derechos.

Cada supuesto requiere un análisis individual, especialmente cuando pueden existir vulneraciones de derechos fundamentales.

Errores que debes evitar al reclamar un despido

A lo largo de la práctica profesional existen errores que se repiten con frecuencia. Entre ellos destacan:

  • Esperar demasiado tiempo. El plazo de veinte días hábiles transcurre con rapidez.
  • Pensar que firmar la carta impide reclamar. En la mayoría de los casos, la firma únicamente acredita la recepción del documento.
  • No conservar pruebas. Un correo electrónico o un mensaje pueden resultar determinantes durante el procedimiento.
  • Aceptar sin revisar la indemnización. No siempre los cálculos realizados por la empresa son correctos.
  • Buscar asesoramiento cuando el plazo está a punto de finalizar. Esto reduce considerablemente el margen para preparar adecuadamente la reclamación.

¿Necesito un asesor para reclamar un despido?

La legislación laboral no obliga al trabajador a acudir asistido por abogado o graduado social. No obstante, reclamar un despido implica analizar cuestiones jurídicas complejas, valorar pruebas, interpretar la normativa aplicable y preparar una estrategia procesal.

Por ello, contar con asesoramiento especializado desde el primer momento suele facilitar una defensa mucho más sólida y evita errores que pueden resultar difíciles de corregir posteriormente.

Preguntas frecuentes

¿Puedo reclamar un despido aunque haya firmado la carta?

Sí. Salvo que se haya aceptado expresamente su contenido, la firma suele acreditar únicamente la recepción del documento.

¿Puedo cobrar el paro mientras reclamo un despido?

Sí. La reclamación judicial es compatible con la solicitud de la prestación por desempleo siempre que se cumplan los requisitos legales.

¿Qué pasa si dejo pasar los veinte días hábiles?

La acción caduca y, como regla general, ya no será posible solicitar judicialmente la revisión del despido.

¿Siempre hay que acudir a conciliación?

Con carácter general sí, salvo las excepciones previstas expresamente en la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social.

Reclamar un despido a tiempo puede marcar la diferencia

Cuando una empresa comunica un despido, muchas personas creen que ya no hay nada que hacer. Sin embargo, la experiencia demuestra que no siempre es así. Una carta con defectos formales, una causa insuficientemente acreditada o una vulneración de derechos fundamentales pueden cambiar por completo el resultado de un procedimiento.

Por eso, si estás pensando en reclamar un despido, no esperes a que el plazo esté a punto de finalizar. Un análisis jurídico realizado desde el primer momento permite valorar las posibilidades reales del caso y adoptar la estrategia más adecuada.

En Adrián Antón, despacho especializado en Derecho del Trabajo y Seguridad Social, analizamos cada despido de forma individual, revisando toda la documentación y ofreciendo un asesoramiento claro, honesto y adaptado a cada situación. Porque cada caso es diferente y una decisión tomada a tiempo puede ser determinante para proteger tus derechos. No dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Adrián Antón

Adrián Antón - Recursos Humanos es un despacho de consultores especializado en Recursos Humanos y Relaciones Laborales con sede en Alicante, Elche y Murcia. Cuenta con diversos profesionales capaces de ofrecer soluciones personalizadas a empresas, trabajadores y particulares.

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Adrián Antón, Consultor en Recursos Humanos